Chile, un chiste como paìs y sociedad.

Recuerdo que un día, llegue a casa con un rojo, y ante la mirada casi criminal de mis viejos, argumenté “No se enojen, más de la mitad del curso tuvo el mismo resultado…la profesora no avisó que haría esta prueba”
Así… con este burdo ejemplo, atiendo la naturaleza de nuestro país…”un chiste”, pero mejor que los otros chistes de la región -claro-.
Nos comparamos, y jactamos de nuestro desarrollo económico (como si parte de ese chorreo nos tocara) hacemos andar sendos proyectos sin siquiera tener la infraestructura para albergarlos, como el Transantiago, con bellas y modernas maquinas, pero a la hora de transitar por este literal cross country de calles y avenidas, terminan haciéndose pebre, “si es que no quedan atascadas en algún paso bajo nivel”. Peor, sin una buena programacion de rutas, desorden y frecuencias que generan sendos retrasos.
Tenemos una gran capacidad de comparación, pero con los históricamente deficientes, nunca con nortes culturales o potencias sociales. Privilegiamos lo bonito por lo práctico, nos esmeramos en cotizar equipos celulares por todos lados, tratando de evidenciar que somos hábiles y verdaderos genios de la economía, a la hora de adquirir uno, paradójica mente, luego de comprar, rematamos con nuestra genialidad adquisitiva, no reparando en costos y usando tarjetas de crédito, las mismas que nos cobran un ojo de la cara. Ni hablar si contratamos plan para el aparatito, meta tarjeta no más, total después de esta valiosa economía, ¿que más podría importar que te cobren 300 pesos el minuto?
Olvidamos y omitimos que el precario éxito alcanzado por nuestra patria, en su mayoría se debe a los inmigrantes que, con su visión, trabajo y perseverancia han plasmado este terruño con sus iniciativas, contribuyendo al desarrollo económico y social sin ser o esperando el reconocimiento nuestro. No obstante, hoy vemos a un extranjero y le miramos de “reojo” con incredulidad y sospechas, nos sentimos superiores, cual titulado recién salido de la universidad, cartón bajo el brazo sintiéndose un ente superior, exitista, elitista, dueño del mundo…pobre miope de razón.
La raza chilena no es mejor que otras, ¡peor! posiblemente sea la más rancia, por no tener la capacidad de valorar y reconocer al que, te tiende su mano o da de comer, autocomplacientes, flojos, chaqueteros, engrupidos y envidiosos, preocupados de la “paja en el ojo ajeno” e incapaces de ver el tronco que tenemos en nuestra retina. Nos sentimos la “cream de la cream” por una vez al año tener Teletón (donación que descontamos de los impuestos) e ir en ayuda de los mas necesitados, no obstante el resto del año “nos tiramos las gónadas”, nos da alzheimer y olvidamos, gracias a esa notable insensibilidad, de las carencias de nuestros otros hermanos, que sin Teletón se las baten a diario con lo que haya.
A este país no solo le falta desarrollarse con buena infraestructura, para que circulen los Transantiago, tampoco poner más tarros en la calle para que la gente deposite su basura, o aumentar los recursos para empleos temporales. Acá falta cultura, una verdadera “revolución cultural” que erradique en un plazo mediano, el mal endémico de nuestra sociedad, cual es la tradicional “solución parche” o la de minimizar las problemáticas.
El privilegiar la capacitación y los proyectos de impacto social a largo plazo, terminar con el subterfugio barato y ese hábito tan arraigado que tenemos para evadir temas por su complejidad o compromisos políticos y esmerarnos en tratar de “cagar al otro, sin que el huevón se de cuenta”.
El día que aprendamos a respetarnos, comprender lo que somos y gracias a quienes somos, a trabajar a largo plazo y con un compromiso social, casi altruista. Podremos jactarnos y decir… no solo que, somos un jaguar social en el orbe, sino también un país desarrollado y con la capacidad real de aceptar nuestros errores y enmendarlos como sociedad toda, proyectándonos y derrotar esa retórica del todo rápido y ahora, exigir de nosotros lo impensado, entendiendo que nada es tan tajante, irreemplazable o complejo por hacer y desarrollar, compenetrarnos de las necesidades reales de los otros ¡Por sobre los intereses personales!
Aprender a no decaer frente a los errores, ser autocriticos y ojala perfeccionistas, no aceptar todo como ley o norma definitiva, salir del molde idiota que, nos presentan e invita a ser “huevones”, que el habito constante no sea el cachay y la comisión, sino el futuro tolerante y sin exclusión de nadie.
Ese es mi sueño de país y sociedad. Te aseguro que es el mismo de más de alguno por ahí, un país socialmente justo, que evolucione, revolucione y este en constante cambio en pos de algo mejor, eso es lo que quiero para mi y mis hijos, quizás nunca lleguemos a ser una súper potencia, pero…si un lugar que sea digno de elogios por su capacidad infinita de superarse y comprometerse por un desarrollo social sustentable y perdurable en el tiempo.

Bonita utopía, pero sólo eso. Y no porque sea irrealizable, sino porque nos costaría mucho esfuerzo realizarla, y somos intrínsecamente flojos y llevados de nuestras ideas.
Saludos sangrientos
Blood
Como idea suena bien. El problema, como dice Blood, es si seremos capaces de implementar esos cambios, lo cual hasta ahora no se ve por donde lo podamos lograr, si partimos de la idea de que quienes nos deben gobernar y hasta dar el ejemplo muestran los mismos vicios que mencionas en el post.
Saludos
Blood; siendo realizable, se aleja del concepto utopico. Por eso hablo de un cambio, algo que obedece y va ligado directamente a las nuevas generaciones, estudiantes, hijos…
Daniel; el problema de nuestra sociedad y la clase politica…en definitiva quienes nos tienen sumido en esta especie de inmediatismo comodo y rancio…Es la falta de “voluntad”.
De hecho ya solo leyendo este par de comentarios, atiendo inmediatamente la predisposicion a no darle un nuevo curso a nuestro sistema. xd
Saludos
¿Tu hablando bien de los inmigrantes? ¿Tienes fiebre? ¿Quien eres y qué hiciste con Roberto?
Muy bien, te felicito, loable, por fin estás “cachando” que la otredad implica en muchos casos riqueza (no sólo económica).
La parte que no entiendo es la crítica tan fuerte a la sociedad chilena, que sí bien no funciona optimamente (¿qué sociedad lo hace?) tampoco es un tapón de alberca.
A veces falta civismo, en ocasiones sobra ego, blufeo, oportunismo y gente vendiendo la pomada, pero hay buenas bases, deseos y buena gente en un país precioso que debe encontrar un camino de desarrollo no sólo industrial/económico, sino también cívico y cultural. Creo que pasa aquí y en todo lado.
wen articulo…
muchas veces pense que el pais era un pais chistoso, tu lograste definir eso…
mas que flojo, creo q somos esclavos de los horarios, más que de los objetivos…
un abrazo
Monchito
Ale; no me referìa a Colombia xd, na…siempre he sostenido de que los extranjeros, fueron…son y seran parte fundamental del desarrollo en nuestro pais.
Monchitoxp; mas que esclavos de los horarios, pienso que lo somos en la falta de voluntad.
Saludos
Ay hijo mío… creo que habemos muchos que queremos el mismo país que tú, pero lamentablemente será en la otra vida, o después de que caiga el meteorito y partamos de cero.
Tienes razón en la descripción que haces de este país, pero lo que percibo entre viajes en metro, caminatas por Santiago y otros demases, siento que lo que más prima por ahora es la mala educación. Cualquiera se siente más que el del lado y le intenta poner la pata encima aunque sea sin argumentos válidos pero sí con mucha ordinariez.
¿Será la raza la mala?, vaya uno a saber… ¿será que nos conquistaron los españoles (y lo que botó la ola de España más encima)?. Misterios sin resolver, por ahora no queda más que contar hasta mil y armarse de paciencia.
A nivel de país cacho que se intenta hacer casi todo al menor esfuerzo, para qué hacerlos bien si mas o menos también funciona (como las pelotas pero funciona). Aparte que a esta gente no le interesa dejarle la pega hecha al que venga después. A nivel de personas, por lo general en una pega el que trabaja bien y es detallista, le cargan toda la pega del flojito que saca la vuelta porque así se aseguran de que el trabajo va a estar sin errores.
Es la vida… ahora sigo trabajando porque si no estaría vendiendo remedio para los callos con mi comentario (en lenguaje popular of course).
See you.
No somos capaces siquiera de guardar un poco de basura en el bolsillo para botarla en un basurero, si no que la tiramos, y así vamos a ser un país “culturalmente” desarrollado.
Creo que ese es el sueño que tenemos todos, pero como bien dice Blood, en eso quedará.
Aunque personalmente se intente hacer algo, no se puede llevar a cabo algo sin considerar la masa.
Saludos
el problema principal de Chile es que todos quieren el tipo de sociedad que describes, pero muy pocos cree que sea posible y muchos menos están dispuestos a comenzar su construcción… la mayoría tiene la esperanza que en un futuro llegue un hada y con su varita mágica haga que para nuestros hijos o para nuestros nietos la cosa sea distinta… que lástima que no se den cuenta que el verdadero cambio pasa por ellos mismos, por todos nosotros.
Excelente artículo
La utopía que describes como el sueño de país que podría llegar a ser Chile, me parece magnífica.
Disiento con respecto a que nuestro país sea un chiste, por varias razones; sólo me referiré al tema de los inmigrantes peruanos y bolivianos, para quienes Chile es un paraíso, comparado con sus respectivas naciones.
Nuestra nación sí es un país clasista y estereotipado. Aquí primero interesa cuánto tienes, y luego cómo eres físicamente. Tus cualidades y valores importan muy poco. Incluso, las personas puntuales. correctas, consecuentes, son calificadas de “ahuevonados (as)”.
Por otra parte, tenemos, casi como parte del ADN, algunos deportes nacionales, que la inmensa mayoría cultiva con devoción: el pelambre, el conventillo, la malevolencia y la burla (chaqueteo, le dicen algunos). Y no olvidaré mencionar la religión nacional verdadera: El Sagrado Pituto.
Estoy convencida que, como resultado de todas estas características de nuestra idiosincracia como país, es que nuestro símbolo podía ser el Transantiago y las carreteras y caminos por donde transita.
Pienso que saldremos adelante, a pesar de la clase política y de los poderes del Estado. Y pienso así, porque nada permanece inmutable, todo cambia constantemente. Y aunque sea de manera lenta, Chile está evolucionando.
Y mi sueño es que todos y todas nos demos la oportunidad para cambiar.
Saludos cordiales.
no esres el unico que piensa, oh ace un analicis critico de donde vives..!
pero lo que espresaaas requiere demaciado tiempo, esfuerzo y constaciaa..! y con la mierda de politica que tenemos mas dificil..! y ten cuidado a como te refieres de tu pais..! CHILE.. mira los paises de sudamerica magnifica , chile es uno de los mejores paises en todo sentido,.requiere tiempo la evolucion, constacia..! ya xau..!